*: Este lugar sabe mal… Como a reflujo.
#: ¿Demasiado ácido?
*: No. A dieta insípida.
#: ¿Y qué pretende que haga? No querrá que le busque condimentos a su vida ¿o sí?
*: Es usted un buen mentalista.
#: Aunque agradezco el alago, debo decirle que no caeré en su juego. Yo no transgredo las prescripciones médicas...
*: ¡Hay una sombra que se mueve!
#: Es su dedo a contraluz, por si no se dio cuenta.
*: Mis dedos no sonríen. Aún no les he enseñado a morder. Mientras más lejanos los tenga del nacimiento de sus dientes, mayor es su vergüenza a abrir la boca.
#: Me parece que eso no es siquiera un argumento. ¡Es su dedo a contraluz!
*: Está celoso porque la sombra me sonríe a mí.
#: Señorita, por si no se ha enterado, las ánimas no tienen sonrisas. ¡Nadie sonreiría si fuera una!
*: ¡No lo diga!
#: Están tan cansadas de esperar, que no hacen muecas.
*: ¡Pues hasta un ánima tiene sombra!
#: Imagínese entonces la miseria de esa sombra. ¡Condenada a vivir bajo los pies difuminados de un ente que sólo espera!
*: Por eso sonríe. No tiene que cargar con el improductivo rol de “paciente”. Es libre dentro de su reino de oscuridad.
#: ¡Va-cí-a!
*: Pero libre… Y me sonríe.
#: ¡Es su dedo a contraluz!
*: ¡Es su tejido coronario frente a la lente microscópica!
#: Mi corazón está bien. No necesito analogías a despropósito…
*: Entonces es su esófago.
#: Si usted lo dices… Pero mi corazón está reluciente.
*: Es usted, como un falso ataque cardíaco; Asusta, tensa, duele, pero no es más que el fantasmal anhelo de algún órgano adyacente.
#: ¡Pero mi corazón seguirá intacto y feliz!
*: ¡Tan intacto que da vergüenza!
#: ¿Qué… Qué dice la biopsia?
*: La sombra le está sonriendo a usted
#: ¿Qué quiere decirme la biopsia!
*: ¡La sombra le está sonriendo!
#: ¿Me dirá acaso, que en vez de tejido tengo metal?
*: Dice la sombra que no se altere… Que usted no tiene agallas para ser así de frío, a consciencia.
#: ¡Dígale a su sombra que no me hable!
*: La sombra dice… ( # levanta su dedo y comienza a hacer ruidos extraños) ¿Para qué hace eso? La sombra se está riendo de su dedo a contraluz.
#: ¡Es recíproco!
*: Dice que no es frío, que está hecho de plástico de burbujas… ¿Ve cómo se ríe? Yo creo que desea reventarlo.
#: ¿Se siente ánima acaso, que habla tanto de las sombras?
*: ¿Alguna vez le han detectado mariposas en el estómago?
#: Prestarle mis servicios me incubó una gran cantidad de aquellos insectos.
*: Siento decirle que esas eran polillas.
#: Definitivamente creo que eran mariposas.
*: Le digo que eran polillas. Revolotearon tanto en medio de la espera, que se convirtieron en polvo. De ser mariposas seguirían vivas produciéndole cosquillas.
#: Danaus Plexippus o mariposa Monarca. ¡La lepidóptera más longeva!... Sólo vive de 2 a 6 semanas en su etapa desarrollada.
*: Cada vez que me habla expele polvo de su boca… Estoy segura de que es su última polilla intentando escapar.
#: ¡Usted se siente ánima! Y me ataca entomológicamente sin argumentos para evadir su culpa.
*: La culpa la tiene quien le extiende el aspecto de ánima al individuo infectado.
#: Admite entonces, que es un ánima.
*: Pero sin plaquitas de agradecimiento. Tengo la casita vacía. No soy capaz siquiera de llenarla con lo que queda de mí.
#: Pero si yo la habito a usted todos los días de mi vida. El problema es que no se da cuenta, porque tiene los ojos como ventanas polarizadas. Sólo puede ver de dentro hacia afuera.
*: Mi animita es como una cárcel. No tiene ventanas. Es la prisión de esperar… ¡Mire como baila la sombra!
#: ¡Saque su dedo del sol, de una vez! No crea que por ubicarlo de esa manera cesará su ceguera…
*: ¡Cante con nosotros! La sombra baila mejor que usted. (Cantando al son de su dedo levantado)
Extractos grotescos
De huellas a medio remover
Un paso por cada escalón
Un beso por cada vacío
Un desaire por cada espera
Un desaire por cada espera
#: ¿Fui su mejor fontanero?
*: Fuera soda cáustica o sopapo, destapaba como ninguno.
#: Jamás me había sentido tan necesario.
*: Sacó usted mi laguna hasta que ya no quedó, siquiera un charco… Lástima no haber sabido que la Soda Cáustica se encostra en las tuberías como el colesterol.
#: ¿No querrá decir…!
*: Aterosclerosis espiritual… Infartos existenciales… Trombosis de la contingencia…. Eso me lo enseñó un amigo administrador de consejos y tarjetas de oficio.
#: (Extendiéndole una de sus tarjetas) ¡Llámeme nuevamente, por lo que más quiera!
*: (Tomando su dedo en vez de la tarjeta) ¡Mire! ¡A su pulgar le salieron dientes! La sombra dice, que ya que le nacieron, debería enseñarle a sonreír.
#: Mi dedo no tiene porqué reír… No tiene complejo de sombra.
*: Pídale entonces, que se junte con sus otros cuatro vecinos y planeen de manera rápida, alguna forma de tomar un buen cincel de punta plana, para escribirme un par de placas de agradecimiento.
#: ¡La sombra se reirá de usted!
*: (Susurrando) Hable bajo… ¡Es una estrategia! Entre más acogedora parezca mi casa, más ansias de habitarla tendrá la sombra. ¡Espero que hagamos un trueque!
#: ¿Me está diciendo que tiene una personalidad envidiosa y timadora? ¡No es moralmente correcto engañar las libertades ajenas, para evadir sus propios problemas de falta de paciencia! Si no acepta los reglamentos, sólo deje de esperar.
*: Es que se supone que lo espero a usted. Aún guardo su tarjeta por si desea volver a presentarse…
#: ¡Pero si yo estoy frente a usted! ¡Ni siquiera he soltado el pote de Soda Cáustica de la mano!
*: (Moviendo su dedo frenéticamente) La sombra desea retirarse. Dice que no está a gusto aquí… ¡La dentadura de su pulgar le da escalofríos!
#: ¡Éste es mi dedo! ¡Un Dedo! (Tomando el pulgar de *) Y esa sombra de la que habla usted, es su propio, único e irreemplazable De-Do… ¿Y sabe qué es el acontecimiento interesante de todo esta manualidad? (Une su mano con la de *) Es que pueden compenetrarse para lograr crear una extraordinaria conexión biológica entre ambos. ¡Desde este segundo hasta un Parasiempre! (Pausa) ¡Hábleme¡
*: ¡SE HA COMIDO USTED A LA SOMBRA! No le ha dado siquiera el derecho a declamar su epitafio. ¡Simplemente se la ha tragado su perverso pulgar! (Soltándose con brusquedad) Necesitará usted, un buen abogado…
#: ¿Tiene un problema con lo físico?
*: ¡Estamos hablando de ligas mayores señor! Esto es Homicidio Calificado. Hay premeditación y alevosía en su antropofagia. ¡Podría ser condenado usted a cadena perpetua!
#: Quizá podríamos probarlo con una conexión endocraneal. Quizá así me acepte nuevamente.
*: (Ubicando todo su cuerpo a contraluz) Serán por lo bajo, cuarenta años de reclusión en lo que era mi antigua morada. Ahora, el que esperará será usted.
#: ¿Para qué se pone a contraluz?
*: (Lanzando alaridos de toda índole) ¿Había sentido alguna vez el Sol en su espalda? ¿Ha sentido usted, cómo sus contornos se llenan de luz? ¡Es como si uno se convirtiera en un ángel de vitral!
#: ¡Salga del sol señorita! ¡No la logro ver!
*: ¿Ve cómo se difuminan mis detalles? ¡Míreme! Soy el concentrado de la Nada, delimitado por un todo luminoso… ¡El pequeño haz de luz que me dibuja, es el único antecedente de que aún existo!
#: ¡Salga de la luz, se lo suplico! ¡Si quiere, le cedo mi pulgar para que lo haga bailar!
*: Sonríame
#: Siento decirle que yo no tengo complejo de sombra.
*: ¿Sabe? Yo no le temo a mi dentadura. (Sonríe) ¡Mire que linda sonrisa le regalo!... Ahora tendrá que escribir el doble de placas. Tanto para la sombra que se tragó su pulgar, como para usted mismo. ¡Es una verdadera lástima! Constrúyase una casa preciosa para que la espera, por lo menos, sea acogedora. (Pausa) Si me permite la intromisión, le recomiendo que aproveche los materiales. Le vendría bien unos ventanales grandes y quizá unas rejas hechas con plástico de burbujas… (Baila siempre de cara al sol)
#: ¿De veras no prefiere conectarse endocraneálmente conmigo?
*: ¿Sería usted capaz de conectarse con una sombra? (Pausa) Desde pequeños, les enseñan a los hombres a contener el atrevimiento aventurezco en los lindes de lo no visible. Liminalidad creo que lo llaman…
#: Sólo sálgase del contraluz y podremos dialogar de mejor manera.
*: Usted no traspasará la liminalidad. Tiene complejo de naturaleza muerta… Magrittice su arte señor.
#: ¿Magrittizar?
*: (Extendiéndole una tarjeta de entre su sombra) Le devuelvo su tarjeta señor. Quizá alguien más necesite depurar una inundación cardiocerebral.
#: ¿Debo resignarme?
*: Las sombras no suelen ser contenedores. No hay líquido alguno que vaya a dañarme… Su sopapo tendrá mayor vida útil en alguna tubería de tanta animita aledaña.
#: Recomiéndeme, si no es molestia.
*: Será un placer. (Difuminándose en las sombras) Y si por alguna razón, le acontece el sonreír y probar un poco de luz, entonces no dude en llamarme. No necesitará tarjetas de presentación.

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